Imagina un mundo hipnótico en donde la presencia humana ha desaparecido por completo de supermercados, aeropuertos, oficinas o discotecas.
En 2012, dos estudiantes de biología crearon el fecomagnetismo, una parodia de las pseudoterapias que aseguraba curar todo tipo de enfermedades mezclando caca con imanes. Solo querían hacer una crítica divertida, pero se les fue de las manos.


