Había una vez una niña que, incluso cuando estaba fuera de casa, siempre estaba distraída. Con la mirada fija en el móvil, no se daba cuenta del mundo que la rodeaba ni de nadie que quisiera jugar con ella. ¿Qué se podía hacer para distraerla?
La familia del niño está hipnotizada por las pantallas de sus teléfonos. No hablan, no ríen ni muestran interés por nada que no sean las luces de sus pantallas.
Un árbol muerto se vuelve viral, atrayendo a animales salvajes, a un amante de la naturaleza y a una multitud de seguidores en las redes.
«A Social Life» busca hacer la pregunta: ¿Realmente estamos viviendo la vida que publicamos en las redes sociales?
(VOSE). Jake pasa la mayor parte del día encerrado en su casa jugando a videojuegos hasta que su madre decide hacerle un regalo.





